17 de septiembre de 2014

26 de julio 2014

El 26 de julio de 2014, en la presentación del libro de Nicolás Márquez con el Dr. Mario Caponnetto, fue raro, estaba nerviosa, esto es lo que pensaba decir, y en el video está lo que finalmente dije. Salió maso, en mi defensa lo único que puede decir es que fui adaptando lo que iba diciendo a la reacción que podía observar en las caras del público, que era mas nacionalista, y mi texto había sido pensado para un público mas liberal, pero todas son verdades, al menos es como yo pienso. Con respecto a Nicolas, es facil escribir acerca de él, para mi es una persona muy especial, porque junto con Javier Martiarena, estuvieron y fueron parte del último emprendimiento de mi papá antes de morir, no pensé que durante la presentación su recuerdo me pudiera afectar, pero fue inevitable, y se hace dificil hablar cuando la mente viaja sola (y sin permiso) a otros tiempos. No creo estar lista para esto, pero creo que es importante que la UCEDE vuelva y creo que vale la pena intentarlo.

Buenas tardes.
Quiero agradecer a Nicolas por brindarme el honor de estar acá hablando con ustedes y presentándolo a él. A la Fundación Centro de Estudios LIBRE, al Dr. Caponnetto y a ustedes por haber venido.
Lo hago como referente en Mar del Plata de la UCEDE, que vuelve, de la mano de Alvaro Alsogaray hijo, de Luis Salmain, de Elena Valero Narvaez de Armando Rivas, entre mucha otra gente que se suma día a día, porque la argentina necesita que la idea de libertad sea difundida y en un futuro representada en los organismos correspondientes.
Desde la UCEDE creemos que necesitamos retomar el legado del ingeniero Alsogaray, necesitamos contarle a la gente que hay una forma distinta de hacer las cosas y que esta forma es la que practican los grandes países avanzados del mundo y es de esta manera como se alcanza el éxito y el bienestar para todos aquellos que gustan de trabajar. Necesitamos explicarle a la gente que trabajadores somos todos los que hacemos algo para procurarnos nuestro sustento diario de forma decente y sin causar perjuicio al otro, necesitamos explicarle a la gente que la división fomentada por el comunismo, por el peronismo y por los revolucionarios de izquierda como el Che Guevara y sus sucesores montoneros, ERP y compañía, dándole categoría de “pobre” trabajador al empleado y capitalista explotador al dueño de un negocio ya fuera una fábrica o un comercio, es un grave error cultural, que solo ha traído grandes divisiones y causado odio entre clases que debían esforzarse juntas para el progreso de ambas y del país. Que la división auténtica debiera ser entre delincuentes ya sean estos estafadores (como la clase política actual) ladrones (desde un punguista hasta un presidente) y asesinos comunes y políticos como todos y cada uno de los revolucionarios setentistas que llevaron al país a una guerra interna y hoy encima de la mano de este gobierno son premiados con pensiones, subsidios y cargos públicos.
Necesitamos dejar atrás la falsa idea de que el Menemismo fue liberal, solo porque este decidiera por necesidad coyuntural privatizar empresas. (error en el que caímos los liberales de los noventa entusiasmados por lo cambios que creíamos iban a ocurrir y que no nos permitió ver a tiempo las grandes equivocaciones y el enorme aumento del gasto público del gobierno menemista).
Ser liberal, desarrollar una política socioeconómica liberal es mucho mas que privatizar empresas. Y comienza con el respeto al individuo, a sus derechos enunciados en el artículo 14 de la Constitución Nacional de 1853, que son de trabajar y ejercer toda industria lícita; de navegar y comerciar; de peticionar a las autoridades; de entrar, permanecer, transitar y salir del territorio argentino; de publicar sus ideas por la prensa sin censura previa; de usar y disponer de su propiedad; de asociarse con fines útiles; de profesar libremente su culto; de enseñar y aprender. Ser liberal es respetar las instituciones, respetar los tres poderes constitutivos de una república.
Retomar el camino de la libertad es creer que el Estado está para garantizar la Justicia, la defensa exterior y la paz interior, que además en un país que quiere y debe crecer el Estado está para brindar salud y educación a sus habitantes. Pero nada mas. Que no hace a la soberanía de un pueblo que aviones trenes y demás servicios sean brindados por el estado que bien pueden brindar esos servicios empresas privadas preferentemente argentinas que surjan y crezcan de la mano de la capacidad de sus dueños para hacerlas grandes, ya que no es sano el capitalismo de amigos mas apropiadamente llamado mercantilismo.
Creer en la libertad es amar la paz, lamentablemente por amar la paz, hemos callado, y al callar, al querer dar vuelta la página en función de tener un país en paz hemos perdido. Así que ser liberal hoy es reemprender cada uno desde su lugar el camino de difusión de las ideas pero también de divulgación de las verdades que este gobierno y sus seguidores han tergiversado sistemáticamente.
Desmitficando a sus mitos y a sus ídolos, cosa que muy bien ha hecho durante todos estos años y prácticamente en soledad Nicolás Márquez, a quien conozco desde hace mas de 15 años, cuando era un joven estudiante de derecho que daba sus primero pasos con la pluma, con sus artículos fuertes, Fuertes por los temas elegidos, por la forma de escribirlos por la vehemencia de su lenguaje. Mi padre y su mujer, tenían a principios del 2000 un periódico en el pueblo de Mar Chiquita (donde residían) Yo trabajaba con ellos realizando el armado gráfico de los originales que luego irían a la imprenta (imprenta que se fundió con la salida de la convertibilidad en 2002) En ese entonces Nicolás era nuestro columnista estrella con un espacio fijo de dos columnas en página 2. Recuerdo alguna vez haberle dicho a mi padre este chico tiene razón, pero, si sigue escribiendo estas cosas va a terminar en un zanjón, y nosotros también, recuerdo a mi padre decirme que el país necesitaba gente como Nicolás, gente con las ideas claras, y con el coraje para decirlas y escribirlas con esa vehemencia. Mi papá, que falleció en mayo de 2002, tenía mucha Fé en Nicolás, estaría muy orgulloso de ver sus logros, Nicolás es abogado, es docente, ha cursado estudios en Estados Unidos sobre terrorismo, contraterrorismo y narcotráfico. Nicolás ha sido premiado en varias ocasiones por sus producciones literarias, y ha sido y es invitado por medios periodísticos audiovisuales y escritos de todo Latinoamérica, España y Estados Unidos a exponer como joven referente del pensamiento de derecha de la región.

Nicolás lleva 10 libros, bien fundamentados y documentados sobre temas diversos, el primero en 2004 intenta con éxito, ya tiene mas de 25000 ejemplares vendidos dar por tierra con el mito de los “jóvenes idealistas” los 30000 desaparecidos que en realidad no son ni 8500, y el robo de bebes por la dictadura, todas mentiras, ya que eran guerrilleros entrenados, y como tales no tenían ningún tipo de empacho en atentar contra la vida y la propiedad de cualquiera que estuviera aún por casualidad en su camino. A este le siguieron “La mentira oficial- el setentismo como política de Estado”, “El Vietnam argentino-la guerrilla marxista en Tucumán”. Luego Nicolás se abocó a varias libros de tipo biográfico, desmitificando referentes latinoamericanos como por ejemplo Hugo Chavez (ese personaje nefasto que el izquierdismo argentino intenta imponernos, al punto que recientemente en el mundial hemos tenido la desgracia de ver en las tribunas banderas aparentemente argentinas con su cara en lugar del sol. A escrito sobre Evo Morales, y sobre Correa (libro que ha causado gran revuelo en Ecuador) y también sobre los Kirchner en co-autoria con el joven analista en ciencias políticas Agustin Laje.
Dentro de esas biografías se encuentra el libro motivo de esta reunión de hoy del cual van a hablarnos primero el Médico cardiólogo y doctor en filosofía Mario Caponnetto, quien además a cursado estudios en ciencias políticas y psicología siendo director de la escuela de formación Tomista, y actualmente pertenece a pertenece al Consorcio de Médicos Católicos, a la Corporación de Científicos Católicos, a la Sociedad Argentina de Bioética, al Instituto de Estudios Filosóficos Santo Tomás de Aquino, al Centro de Psicología Existencial y a la Sociedad Internacional Santo Tomás de Aquino. El Doctor Caponnetto nos contará sus impresiones, sobre el libro, Luego expondrá el autor para al final responder a las preguntas que ustedes deseen hacerle. y proceder a la firma de ejemplares.

Claudia Bonzo.

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